60 años después Mary tenía 91 años, cuando le llegó una carta a Caleb, diciendo que su hermana tenía días en muy mal estado de salud, por eso él debía ir pronto a verla, porque en cualquier momento podía morir. Sin embargo, en el momento que el rubio recibió esa carta, se encontraba demasiado lejos, y, cuando llegó a ver a su hermana, ya era demasiado tarde, porque ella había fallecido. Caleb se sintió desbastado, porque no pudo ver a su hermana por última vez, a pesar que hizo lo imposible para llegar a tiempo, y ahora, en ese instante, él se encontraba frente a la tumba de Mary, acompañado por su sobrino Vincent, el hijo mayor de su hermana, quien, para ese momento, tenía 70 años, y ya conocía la verdad acerca de su tío. −Mis otros hermanos ya no te recuerdan, porque todavía era

