Varios caballos venían a toda prisa hacia su dirección, y Eru, cubierto en su inconsolable sollozo, se levantó del suelo, viendo hacia todas las direcciones, dándose cuenta que estaba en un bosque bastante espeso, faltaba poco para oscurecer, eso significaban que en ese lugar se encontraban en el crepúsculo del atardecer, pero como había estado lloviendo, el cielo estaba de un color gris bastante espeso, apenas y se podía ver a su alrededor, es por eso que Eru, sintiendo mucho miedo por lo desconocido, se asustó demasiado, al ver que de esos caballos, venían seres sosteniendo varas con fuego, de inmediato Eru asumió que eran elementales de fuego que venían a hacerle daño, y él por estar tan asustado, preocupado por la seguridad de Blu, y aterrado por ese bosque desconocido, lo que hizo fue

