Horas antes Cuando Noah vio que Eru ingresó al castillo, sintió sentimientos encontrados. Pensaba que era mejor para el pelinegro estar dentro de aquel lugar, que estar todo el día en la intemperie, trabajando en el jardín, porque el rubio se podía darse cuenta, que Eru en definitiva, no parecía haber nacido para el trabajo pesado, sin embargo, aunque ser un esclavo domestico era bueno para Eru, se sentía culpable, porque le entristecía la idea de que, posiblemente ya nunca más lo vería, puesto que, los esclavos domésticos, los cuales en su mayoría eran mujeres, salían muy poco del castillo, y cuando lo hacían, era en horarios que los esclavos de afuera nunca compaginaban, es por ello que Noah no podía evitar sentir que era una terrible persona, un egoísta, por admitir que prefería tener

