Estamos acostados en la cama abrazados y perdí la cuenta de hace cuánto tiempo estamos así, quizás son minutos, tal vez horas… no lo sé. —¿Qué te gustaría que fuera? ¿una niña o un niño? — me pregunta de la nada y al mirarlo puedo notar la ilusión que refleja su mirada, su sonrisa… —Es nuestro, eso es lo más importante y mientras que tenga salud, yo soy feliz. — respondo con total honestidad y de repente siento su mano sobre mi abdomen haciéndome sonreír. —¿Tienes idea de lo feliz que soy en estos momentos? — me pregunta. —Se te nota en la mirada, yo también soy muy feliz y a pesar de los miedos, no puedo dejar de imaginar lo que me espera durante estos meses…— digo y de repente me quedo pensando —¿Cuánto tiempo tendré? — pregunto a la nada haciéndolo reír. —No lo sé, tendríamos que

