Al día siguiente: Abro mis ojos por culpa de la luz del sol que entra por la ventana y mientras intento despertarme completamente, me giro con la intención de abrazarme a mi prometido, pero para mi sorpresa, él no está a mi lado y en su lugar me encuentro una pequeña nota. «¿Qué sucedió ahora?» pienso mientras tomo el papel y me acomodo para leerlo. “Mi amor, Tuve que irme temprano a la empresa, tengo una junta importante y no quería despertarte, sé que necesitas descansar. Le pedí a Carla que te esperara para que fueran las dos juntas a la empresa. Te amo. PD: Deje algo para ti sobre la cajonera.” «¿Puede ser más especial? Yo creo que no…» Despertarme con una sonrisa tatuada en mi rostro cada mañana se volvió una costumbre gracias a él. De haberlo querido buscar, no sé si hub

