(Al día siguiente) Después de un largo vuelo y de haber ido a cenar antes de continuar con nuestro camino, siento que el tiempo marcha en reversa, estamos parados frente a la puerta de mi antigua casa y por alguna razón estoy nerviosa —me gusta— comenta mi esposo y sonrió. —¿me dirás que no conocías esta casa? — pregunto mirándolo y sonríe. —Por fuera… aunque no sé, supuestamente vine aquí de pequeño, pero no me acuerdo muy bien, ya lo sabes. — me recuerda. —Entonces ven, te mostrare la casa donde me crie. — digo con orgullo y abro la puerta para que rápidamente entremos. Carla fue quien se encargó de que esta casa se mantuviera limpia antes de que ella fuera a Italia y después le pidió a su madre que contratara a alguien que lo hiciera, cosa que agradezco ya que si no sería un desastr

