(Al día siguiente) Después de haber decidido pasar la noche en un hotel y de que la noticia del atentado a nuestra casa se volviera una noticia bastante importante en el país, Alex y yo estamos listos para ir a la sucursal del UniStar Bank y abrir la caja de seguridad. Lo que aún nos tiene bastante preocupados, es que Santiago no nos ha llamado para darnos ningún tipo de noticia al respecto de si ya todo está en calma con la gente que está involucrada en esa mafia o no. —¿No te olvidas nada? — me pregunta Alex y niego —Perfecto, es que no tendremos tiempo para regresar, mañana es nuestra boda y ya sabes, estaremos con todo eso. — comenta y quizás pequemos de tercos, pero decidimos no aplazar la boda por nada del mundo. —Me dices la palabra boda y ese nudo en el estómago se apodera de

