(Horas después) Enterarnos por el licenciado Narváez que deberemos viajar a San Francisco en menos de un mes para la lectura de la segunda parte del testamento, es algo que ni Alex ni yo esperábamos, ya que supuestamente se llevaría a cabo un año después de haber sido leída la primera parte y para eso faltaban meses. Sin embargo, cuando explicamos que en la caja de seguridad había llaves para otras dos y después allí estaban las opciones de “si” y “no” y que ambos habíamos elegido la opción “si”, nos dijo que las cosas habían cambiado drásticamente, sobretodo dado que nuestra boda es mañana. Con Alex ya no sabemos que pensar de todo esto, solo podemos continuar como hasta ahora e ir siguiendo las instrucciones a medida que van apareciendo. Para lo que, si estamos preparados, es para con

