-sabía que no debía dejarte solo padre, sabía que debía dejarte ayuda- Takál se reprochaba mientras dirigía a toda marcha el auto-carro hacia la oficina del jefe; luego de escuchar el mensaje de Sami y escuchar al chico decir que esa era la dirección en la que fueron los que sabotearon las instalaciones no lo pensó dos veces antes de reunir a los cazadores y recolectores que estaban cerca y dirigirse hacia lo que también es el cuartel general de seguridad de la isla, no pudo retirarlos a todos pues todavía debían ayudar al resto de las personas, pero le hubiese encantado dejar al chico atrás, solo que este último tenía muchas ganas de encontrarse con los criminales que casi lo dejan sin familia.
-si esos desgraciados de verdad van a atacar al jefe entonces yo iré hasta allá también-
-es más que obvio que te gusta el conflicto muchacho- respondió el comandante al ver que el chico estaba entusiasmado ante la posibilidad de pelear contra criminales
-no se confunda señor- dijo sin siquiera voltear a ver a Takál –ellos están atacando a mi pueblo, a mi gente, y mientras tenga fuerzas yo defenderé lo que amo de una forma u otra.
Estas palabras le recordaron un poco su juventud, siempre se metió en problemas por estar defendiendo al más débil y caer en las provocaciones de extranjeros que le decían que su tribu fue de esclavos y servían solo para eso, por ello su padre lo castigo gran cantidad de veces, y esto solo le ayudo a entender que existen otras formas de proteger a la tribu, y es protegiendo la misma isla y todos lo que en ella se encuentran *solo espero llegar a tiempo padre*. Una silueta apareció por el costado corriendo en dirección hacia la oficina del jefe tribal, y al verla Takál se detuvo de inmediato justo en frente -¿Find?-
-teniente Takál- respondió la voz de la mujer de cabello corto y en punta que tenía la cara llena de tierra, así como sus ropas y dos brazaletes en sus muñecas –han pasado muchos años.
-ahora soy el comandante del escuadrón de cazadores, es muy peligroso que estés en la calle en este momento, hay varios disturbios y podrías salir herida- dijo el hombre con un tono de voz seco que nadie usaría cuando se encuentra a un conocido después de tatos años, a menos que eso le cause molestias.
-usted mejor que nadie debería saber cuáles son mis capacidades, además voy en camino a la oficina del jefe tribal, quizás pueda serles de ayuda- soltó la mujer con un tono de confianza, era evidente que conocía a Takál desde hace mucho y le tenía respeto pues siempre se dirigió a el de manera formal, y cuando este estaba a punto de rechazar su oferta, el niño hablo por encima de todos.
-genial, otra persona dispuesta a proteger a nuestra amada isla, claro que eres bienvenida- dijo el muchacho con una sonrisa de oreja a oreja, quien de inmediato abrió la puerta del auto-comando del escuadrón y bajo –por favor, venga en la cabina con nosotros señorita-
-muchas gracias chico, es bueno saber que todavía hay cazadores educados en la isla- dijo la chica sonriendo, provocando que el muchacho se sonrojara notablemente.
-¿de verdad cree que soy un cazador?- dijo el chico emocionado y al mismo tiempo apenado al tiempo que subía a la cabina y el vehículo se colocaba en marcha.
Durante unos minutos un silencio incómodo entre Takál y Find fue roto por el chico que no dejaba de observarlos fijamente y pregunto de forma muy atrevida -ustedes fueron pareja ¿Cierto?- provocando que Takál, quien conducía, frenará de golpe, haciendo que los cazadores que iban en la parte trasera cayeran unos sobre otros
-bien chico, bájate ahora-
- sola era una pregunta, no tenía que avergonzarse de esa forma-
-no estoy avergonzado-
-pues tiene la cara colorada comandante- dijo Find tapando su risa con su mano -el comandante y yo trabajamos juntos en varias ocasiones contra bandidos y traficantes en la zona oeste del puerto sin tierra hace muchos años, secuestraban mujeres que vendían como esclavas en el mercado azul de Santa Marlene y luego compraban máquinas que vendían en la zona industrial de la bahía-
-Luego de varios días logramos capturarlos- intervino Takál -y eso me valió para que me ascendieran a teniente del escuadrón especial de cazadores- arranco nuevamente el vehículo mientras escuchaba a los soldados atrás golpear la cabina y quejarse de su descuido.
-hoooo, que buena historia, seguro estuvieron juntos pero si quieren mantenerlo en secreto, está bien para mi-
-pues debes aprender a ser más discreto chico- le corrigió mientras acariciaba el cabello del muchacho -al comandante no le gustan ese tipo de preguntas, la próxima vez piensa un poco antes de hablar, o podrías quedarte sin presa-
El chico se sonrojo nuevamente -me disculpó con usted comandante, no quise ser grosero- dijo apresuradamente viendo directo a Takál, quien no volteó a verlo
-si quieres disculparte hazlo cuando ella no esté, por ahora concentremos en la misión, estamos cerca de la sede de gobierno- continuaron hasta llegar a una larga avenida con aspecto tenebroso, solo las luces y el aire frío de la noche estaban presentes, no había ni un solo vehículo a la vista, pero no tardarían mucho en encontrar personas, justo a unos 10metros pasando una curva pronunciada estaba una multitud de personas que caminaban en una misma dirección, la sede de gobierno, y no parecían contentas.
-¡ya esto es el colmo, fallas en el suministro de agua, ataques de mercenarios que todavía no capturan, nos han robado y matado y ahora nos prohíben salir de aquí, es hora de que el señor Tongo admita que él y su familia ya no pueden con este trabajo y dejen el puesto a alguien más apto!-
Una mujer de cabello rubio y ojos azules gritaba a viva voz un discurso mientras caminaba, era quien lideraba la multitud, y a cada palabra que pronunciaba la gente aclamaba y aplaudía en aprobación.
-no puede ser, esto era lo único que faltaba- Takál estaba disgustado, pero lo mejor que podía hacer era dar marcha atrás y evitar la muchedumbre, pero algo inesperado sucedió.
-miren allá, el señor jefe envío a sus cazadores para reprimirnos- grito una persona
-nunca han querido escucharnos, pero está vez, no callaremos ante ellos, tenemos derechos- dijo la mujer rubia justo al tiempo en que un grupo de hombres vestido de n***o y con escudos de madera apareció en frente de la multitud
-por órdenes del jefe tribal, deben retirarse a sus hogares en este momento hasta nuevo aviso, si no se repliegan en 10 minutos usaremos la fuerza- dijo el hombre, quien pudo ser oído uso una gema violeta en un collar que le permitió ampliar su voz.
La multitud comenzó a agitarse al ver cazadores en frente y detrás de ellos, el comandante tenía un mal presentimiento y abrió la ventanilla trasera y se dirigió a una recolectora -Nana, comunícate con ese escuadrón, que se retiren inmediatamente-
-señor- respondió la chica -no recibo ninguna señal en esa dirección, esos no son miembros de las fuerzas de seguridad-
El mal presentimiento de Takál se hizo más fuerte cuando vio una bola de fuego en el aire que dio directamente en un escudo, que luego fue seguida por una orden de ataque, y los supuestos cazadores comenzaron a golpear a la multitud con garrotes. Los que estaban más atrás no tardaron en dirigirse al auto-comando y empujarlo de lado y lado para intentar volcarlo.
-Comandante, usted ordene- soltó Nana al tiempo que su guante se transformó en una espada. La situación era muy difícil, un cazador jamás debe levantar la mano en contra de civiles si no se demuestra que cometió algún crimen, y en este caso ellos solo son manifestantes que tienen derecho a protestar, pero esos falsos cazadores los colocaron en una situación muy delicada y ellos solo se están defendiendo de sus atacantes. Antes de que siquiera pudiese hablar, el chico salió de la cabina dándole una patada en la cara a uno de los que estaban tratando de volcar el vehículo y golpeando justo a quien estaba a su lado con el palo de madera, llamando la atención de los otros que se le abalanzaron encima.
Trataron de capturarlo pero el chico era muy ágil, se movía como hoja en el viento y noqueó a tres sujetos mucho más grandes que él, uso hábilmente su arma de madera y pasaba por debajo del auto-comando creando un verdadero alboroto a su alrededor -si yo fuera tu, le diera a ese chico un pase directo a la tribu de cazadores, tiene talento- dijo Find saltando justo detrás del chico y uniéndose a la acción. Lo que era extraño es que muchos se enfrascaron en atacar al camión y solo unos pocos salieron corriendo del lugar, como harían civiles desarmados en esas situaciones.
-señor- el chico apareció justo frente al vehículo con un guante amorfo en su mano -esas personas, no todos son civiles, a todos los que he golpeado les he visto estas cosas, seguro son los terroristas que han causado desastre en la isla-
Sintiendo como si le quitasen un peso muy grande de sus hombros, Takál pudo pensar con más claridad – Nana, llama a los escuadrones verde, rojo y violeta, deben venir directamente a esta zona para ayudar, escuadrón rojo inmovilicen a todos los que puedan, no usen fuerza letal a menos que sea necesario, recolectores ustedes sigan avanzando mientras abrimos camino para que ustedes puedan pasar, y no sé detengan cuando tengas a esos bastardos en frente, nadie daña la reputación de las fuerzas de seguridad de nuestra isla sin pagar las consecuencias- Takál bajo del vehículo y uno de sus anillos se transformó en un arco, apunto al cielo y una flecha de color verde salió disparada hasta caer en el centro de la multitud dónde explotó y creo una nube de humo verde.
Los manifestantes comenzaron a dispersarse, solo unos pocos arremetieron directo contra las fuerzas de cazadores, quienes los enfrentaron y desarmaron uno tras otro, con su comandante en frente fue muy sencillo. Flechas azules viajaban en todas direcciones y paralizaban a todo el que tocaban. Rápidamente llegaron al gente, dónde los supuestos cazadores estaba golpeando y empujando personas de forma violenta, y justo cuando estaban por matar a la chica rubia una fleta atravesó el casco del mercenario disfrazado, quien cayó frente a ella.
Al levantar la mirada, vio como el comandante de los cazadores junto con el escuadrón de operaciones especiales ROJO estaban golpeando a los cazadores que hace un segundo estaban reprimiendo los, varios de ellos dejaron caer sus cascos, revelando una tez blanca, tatuajes negros de animales y garras y cicatrices marcadas con b********d -no somos amigos, y tampoco compartimos ideales, pero no creas en ningún momento que algún cazador realmente sería capaz de actuar de esta forma en una manifestación- soltó extendiendo su mano hacia la chica, quien lo miro con desprecio.
--como puedo estar segura que esto no es un complot suyo para hacer quedar bien a los cazadores y todo su asqueroso departamento, no sería la primera vez que corruptos como ustedes se prestan para estos teatros- dijo al tiempo que se ponía de pie si quitar la fría mirada del comandante.
- cree lo que tú quieras, pero eso no le resta peligro a este lugar, si realmente te preocupas por tu gente entonces retírense, si mueren aquí entonces toda las luchas qué has llevado a cabo no te servirán de nada, ni a ti ni a ellos- si mirar atrás los cazadores siguieron avanzando y desenmascarando con fuerza bruta a los impostores. Para su sorpresa uno de ellos era realmente un ex cazador, quien fue dado de baja debido a su vinculación con bandas criminales que secuestraban niños para venderlos como esclavos. Takál no pudo controlarse mas al reconocerlo, así que camino imperturbable, lo tomo por el cuello y lo golpeo con fuerza haciendo que cayera con fuerza –tu, mal nacido, mi padre fue muy generoso contigo al desterrarte en un barco sin timón, debió ejecutarte inmediatamente por vender a tu misma gente-
-¿mi gente?, no te confundas comandante, ustedes no son mi gente, quizás nuestros antepasados vengan del mismo lugar, pero tu pueblo y el mío no son el mismo, idiota- el hombre hablo sin titubeos, se notaba una gran cantidad de odio en su mirada hacia los cazadores.
-tu, maldito, yo mismo te matare- Takál se abalanzo hacia el hombre, pero varios de sus hombres lo retuvieron a la fuerza para evitar que asesinara al hombre, pues podría darles información. –comandante, por favor, contrólese, todavía hay civiles por aquí- y aprovechando la situación, el ex cazador toma una gema negra de su bolsillo y la estrella contra el suelo, lo que la hace estallar, liberando una luz intensa que deja a todos aturdidos a su alrededor, aprovechando esta situación para escapar, acto seguido, la multitud comienza a dispersarse, y salvo por los que ya estaban paralizados, muchos de los mercenarios escaparon.
-¿A dónde se fue ese infeliz?- con el orgullo herido, el comandante de los cazadores se reprochó inmensamente. Se dejó llevar por sus emociones y eso dio cabida para que un peligroso criminal se escapara con una gran cantidad de mercenarios bajo su mando, y al mismo tiempo coloco a una gran cantidad de civiles en riesgo, a pesar de ser altar las horas de la noche, era más que evidente que la isla retumbaba con mucha energía, y después de esta noche muchas cosas ya no serían iguales, nunca más.
-rápido, detengan a todos lso que están escapando, nadie puede irse de aquí hasta ser interrogado-
-no seas estúpido, no podemos retener a toda esta gente solo nosotros, debemos inmovilizarlos y rápido-
-si hacemos eso entonces alguien podría salir herido-
-eso no importa, esos criminales son muy peligrosos-
La discusión entre cazadores se estaba volviendo más y más fuerte, hasta que un silbido retumbo en el aire, llamando la atención de todos.
-no se apresuren chicos, ese montón de gallinas escapo porque su plan fue frustrado, lo más probable es que se reagrupen en su base, y yo sé dónde están, pero debemos reunir a todas las fuerzas posibles antes de atacarlos, así que nuestra prioridad es poner en custodia a los pocos que atrapamos y regresar a la base ¿no es así comandante?- la voz de Find saco a Takál de su trance, pero al mismo tiempo hizo que un pensamiento regresara a su mente, sumergiéndolo en el pánico.
-ella tiene razón, debemos regresar a la base, ustedes quédense aquí, yo iré adelante, cuando aseguren a todos los criminales capturados tráiganlos inmediatamente para interrogarlos- ordeno con voz firme que fue seguida por un ¡SI SEÑOR! Que ordeno automáticamente a las desorientadas tropas, quienes realizaron la orden de forma inmediata –discúlpame Find, pero necesito que me acompañes, nada puede pasarle a mi padre- dijo en un tono suplicante.
-de igual manera planeaba reunirme con el feje tribal, como dije antes, se dónde está la guarida de esos perros, pero necesitaras a todos los cazadores para entrar allí, y alguna máquina que remueva piedras para despejar el camino- la chica le ofreció su mano, y este la estrecho fuertemente, luego de unos pocos segundos ambos comenzaron a correr en dirección a la oficina de gobierno, con unos 20 minutos a un buen ritmo llegarían sin ningún problema –por cierto ¿Dónde se metió el chico que te acompañaba?-
Esa pregunta inquieto un poco a Takál, no quería admitirlo pero el chico había hecho un gran trabajo al lanzarse al ataque hace un momento, no titubeo ni pestaño y demostró una gran agilidad e inteligencia de combate, ciertamente Find tenía razón al decir que posee todas las actitudes para ser un cazador de gran elite, pero lo que le inquietaba era que le recordaba a el mismo en su juventud –solo espero que este en un lugar a salvo-
-a decir verdad, no creo que corra peligro, por lo que le vi hacer es más seguro decir que peligro correrá quien se meta con ese chico. Sé que no es mi problema, pero deberías entrenarlo Takál, muchos son los enemigos que tu gente tiene fuera de esta isla, y chicos como el son lo que más necesitaras en el futuro para defender la isla de jade- Find había vivido durante muchos años en ese lugar, fue su escondite del mundo y su lugar de renacimiento, aprendió grandes cosas y conoció a grandes personas allí, cualquier cosa que pusiera en peligro ese lugar era algo que calaba profundo en su corazón, obligándola a actuar de una forma u otra.
-supongo que tienes razón, al terminar todo este problema lo buscare y lo mantendré bajo mi tutela- dijo con una sonrisa, pues la idea de tener un aprendiz que sea capaz de tomar su lugar algún día le resultaba extrañamente agradable, aunque jamás ha sido de los que espera que otra persona haga algo por él; por ahora la misión era asegurarse de que su padre estaba a salvo, después tendría tiempo para pensar en el chico al que cuyo nombre ni siquiera se molestó en preguntar.
Corrieron por una larga avenida hasta llegar a un cruce que estaba obstruido por varios auto-carros volcados y en llamas, los rodearon y continuaron hasta llegar a una parada del auto-riel –por acá será más rápido- dijo Takál quien giro hacia una calle un tanto angosta bordeada de varios edificios de 5 plantas. Llegaron hasta el final y a lo lejos se pudo ver el último piso de las oficinas de gobierno, ya estaban cerca, volvieron a girar adentrándose por unos callejones tras varios edificios y al llegar a la salida que daba diagonal al edificio de gobierno se encontraron con una imagen aterradora; las calles estaban llenas de c*******s destripados, la sangre corría como ríos hacia los desagües y el silencio era tanto que podía oírse el palpitar de sus corazones, y justo al final de todas esas extremidades que habían sido arrancadas y guantes amorfos que yacían sin dueño en el frio pavimento se alzaba una figura que alzaba un cráneo mientras el cuerpo terminaba de caer, recién lo había decapitado, solo se podía ver un plumaje largo cayendo hacia sus pies y un hacha en su otra mano.
-¡pa…padre!- la voz de Takál tembló ante tal escena, mientras que Find cayo de rodillas sin poder creer lo que veía, las expresiones de terror todavía eran visibles en los rostros de los c*******s, como si estuvieran en presencia de un demonio, y no era para menos, el jefe Tongo se bañó en su sangre y se aseguró de que ninguno pudiese escapar con vida.
-te dije que no tenías de que preocuparte chico, el puesto de jefe tribal no me fue regalado, o acaso olvidas que yo soy el antiguo comandante de los cazadores-