El día de la reunión que se festejaba en una mezquita por un imán y tiene como requerimiento dos testigos. La ceremonia explica como deber ser el matrimonio, si están de acuerdo tras el contrato que habían firmados. Amira se mirada en aquel espejo y deseaba llorar, estaba tan feliz de que su día hubiese llegado. Hoy era su día, un día que nadie iba a interrumpir. Porque se casaba con el hombre de su vida, con el hombre que siempre soñó tener. Amir por una parte, sonreía falsamente. Tenía que fingir amor y estar enamorado por ella, feliz porque era su día. Tenía puesto un traje blanco, con diamantes plateados. Amir caminó hasta donde estaba los testigos, que le sonreía con amabilidad. Amira junto a su tío salían de la casa, caminando lentamente hasta los testigos y familiares. Amira

