Alaia Ferrer de Lombardi Me sentía nerviosa, hoy llegaría mi padre los hombres de Leonardo lo traerán a la casa. Si yo estaba nerviosa Samantha estaba aún más nerviosa que yo, no dejaba de moverse, caminaba de un lado a otro y eso me ponía más nerviosa aún. — ¿Vendrá con ella?— Preguntó Sam de la nada, era una buena pregunta pero lamentablemente no tenía respuesta, solo sabía que los hombres de Leonardo traería a mi madre y Sam sabía lo mismo que yo. Me encogí de hombros.— Siento que voy a matarla si la veo, después de todo lo que se Alaia, no hay manera que la vea y logré controlarme — Eso era algo que no podía suceder. Leonardo me había dicho que si queríamos que esto fuese legal teníamos que encontrar más pruebas para encarcelar a Fátima, lo pensé bien luego de aquella conversació

