Él tiempo pasó, el cual me pareció una eternidad. El auto se detuvo, este sujeto abrió la puerta y me dijo que me bajará, no podía ver por donde caminaba. Así que me tomó del brazo para dirigirme. Luego escuché una puerta abrirse, seguimos caminando y después nos detuvimos. Me quitó las vendas y luego me dio vuelta para quitarme las esposas. —Te quedarás aquí, cuando quieras ir al baño vendré y te llevaré a el. La comida te las traeré a su debido tiempo. Estamos en lugar muy lejano sin casas a nuestro alrededor, así que si gritas nadie te va a escuchar— me explicó detrás de mi—. Ahora ponte cómoda—mencionó poco antes que escuchar la puerta cerrarse detrás de mi. Voltee de inmediato, golpeé la puerta, pero todo fue inútil. Observé la pequeña habitación en busca de alguna salida, solo

