Capítulo XXXIII

3505 Palabras

Capítulo XXXIII Me sentí muy conmovido. Su juventud, su ignorancia, su hermosa belleza, que tenía el sencillo encanto y el delicado vigor de una flor silvestre, sus ruegos patéticos, su desamparo, me atrajeron casi con la fuerza de su propio temor irrazonable y natural. Ella temía lo desconocido como todos nosotros, y su ignorancia hacía que lo desconocido fuese infinitamente vasto. Yo lo representaba, era su representante por mí, por ustedes, por todo el mundo al cual no le importaba Jim ni lo necesitaba para nada. Yo habría estado dispuesto a responder por la indiferencia de la hormigueante tierra, a no ser por la reflexión de que también él pertenecía a ese misterio desconocido de los temores de ella y de que, por mucho que yo representara, no lo representaba a él. Eso me hizo vacil

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR