Gisel.
Me olvidé del tema cuando subimos la última caja y cerré la puerta de la entrada dejando mi copia de llaves y una nota en el buzón de la propiedad
"Gracias por todo.
Gisel."
Subí al auto de mi mejor amiga y condujo hasta Millie´s.
Era un lugar agradable, aquí venían la mayoría de los ancianos de la ciudad, tenía una mesa de billar en el centro, una rocola vieja polvorienta y buenos tragos.
Cuando entramos Rob, el bartender y conocido de todos en la comunidad, nos saludó con alegría, supuse que se debía a que hace tiempo no nos veíamos.
-Lo de siempre Rob, por favor y esta vez que no dejen de circular.
Le dijo Lizy mientras nos sentábamos en nuestra mesa al fondo.
Unos minutos más tarde Rob vino a nosotras con el primer Martini, me miro igual que todos últimamente.
Lastima.
-¿Cómo va todo Elle?
Así me llamaba Rob de cariño, Elle, como a mi madre, solo que ella y yo no teníamos nada en común, solo el nombre.
-Todo está bien Rob, pero estaría mejor si pudieras cocinar esas papas que tanto me gustan.- sonreí para que se asegurara de que estaba bien.
-Dalo por hecho linda, serán mi regalo.
-¿En serio? Gracias.
Se alejo y Lizy me miro.
-Tiene una ventaja ser la novia abandonada.- le dio un trago a su copa.
Ella fue la única que nunca me consoló, no me tuvo lastima y me dio mi tiempo para mejorar, sabía perfectamente lo que era y lo que necesitaba.
-De nada, la próxima vez espero que te dejen a ti y tal vez obtendremos bebidas en lugar de papas gratis.
-Eso no pasara, porque yo jamás me casare.
-Ya lo veremos.
Fingió estremecerse.
-Como sea, detalles amiga, detalles.
-¿Sobre qué?
-Ya sabes… tu imaginación y papi caliente.
-Lizy… él está fuera de la cancha, de verdad. He incluso si quisiera… no se fijaría en alguien como yo.
-¿De qué hablas? Eres hermosa, inteligente y sexy, el único imbécil que no lo supo ver fue Luke.
-Da igual, ahora solo quiero conseguir un empleo y volver a la universidad, tampoco quiero continuar viviendo con As y mi padre.
-¿Ella sigue sintiéndose mal?
-Si, deja galletas para mí y cocina mis platillos favoritos, se encarga básicamente de que no me falte nada, me hace sentir como si fuera una niña pequeña.
-No puedo imaginar como es.
-Terrible. No quiero que continue caminando sobre cascaras de huevo a mi alrededor, ella no tiene la culpa de lo que hizo Mel, As tampoco lo sabía, aunque al parecer mi padre sí, sospecho que fue él quien los ayudo a irse.
-¿Has hablado con él?
-No, nunca está en casa, como siempre.
-¿Y tu madre?
-Continúa llamando, supongo que se enteró y ahora le pesa no tener la hija perfecta, o quizá llame para hacerme saber que hubiera estado mejor con ella, no lo sé, solo no quiero escucharla.
-Una completa mierda.
-Lo sé. ¿Qué tal tu? ¿Cómo van las cosas con tus padres?
-No me hagas empezar, mi hermano es el único m*****o de mi familia que no es un dolor de culo.
-¿Cómo esta? ¿Qué tal el internado?
-Parece que bien, está saliendo con una chica.
Las papas fueron puestas en nuestra mesa y las pellizqué con el tenedor sin verdaderas intenciones de comer, Lizy hablaba sobre todo en el trabajo y yo escuchaba atentamente hasta que lo vi.
-No puede ser…- interrumpí a mi amiga mientras observaba a Derek entrar por la puerta, las pocas mujeres en el lugar se quedaron embobadas, no las culpaba.
Lizy se giró por completo para seguir mi mirada y sonrío ampliamente, aunque rápidamente fue borrada por su acompañante, su jefe se paró junto a Derek abrazándolo.
-¿Qué hace él aquí?
-Parece que son amigos.- una extraña combinación, sobre todo porque Kilian el jefe de Lizy era como 10 años menor que Derek.
-Tenía razón… papi es caliente.
Los ojos de Lizy se abrieron como platos, grabando cada detalle del padre de Luke, mientras yo intentaba regular mi respiración, no quería hacer las cosas más incomodas de lo que ya eran entre nosotros.
-Lizy…
Los ojos de Kilian se posaron en los míos y luego en la espalda de Lizy, sonrió con malicia y camino en nuestra dirección lo que solo hizo peor todo porque no estaba solo, Derek venia hacia mí… nosotras, quiero decir.
-Hola Gisel.- saludo Kilian.
-Hola Kil.- salude para darle un profundo trago a mi valentía liquida.
-Lizy.- hablo y ella cruzo los brazos en su pecho para verlo.
-Kilian, ¿Qué quieres?
-No puedes hablarme así, soy tu jefe, ¿lo olvidas?
-Mmmmh nop, eres un imbécil. Justo ahora, no estoy trabajando.
Oculte mi risita sin pasar desapercibida por Derek.
-No has llamado Gisel.- hablo en medio de la pelea entre mi amiga y su enamorado.
Casi escupo en Martini mientras él metió las manos en sus bolsillos, pareciendo completamente relajado, estaba en su naturaleza dar ordenes y esperar a que las siguieran.
-Nunca dije que lo haría.
Kilian se detuvo y nos miró al igual que Lizy quien se preparó para anotar todo en su libreta mental de chismes.
-Ustedes… ¿se conocen?.- pregunto el guapo jefe de mi mejor amiga.
-Si.
-No.
Dijimos al mismo tiempo.
-Si, ella es… una amiga de mi hijo.- hablo Derek con firmeza.
¿Una amiga de su hijo? ¿quería protegerlo de habladurías?
Hoy no cariño.
-En realidad su hijo me dejo en el altar, así que es algo como ¿mi exsuegro?
Su mandíbula se apretó sin dejar de mirarme, sentía que podía azotarme aquí mismo.
Kilian abrió mucho los ojos y luego se relajó como si entendiera todo, como si leyera el ambiente.
-Largo de aquí Kilian, no quiero verte también fuera del trabajo.- Lizy intervino y agradecí porque se dieron la vuelta para sentarse en la barra.
Pude respirar de nuevo.
-Amiga… sí que es… diferente.- Lizy parecía abrumada
-Te lo dije.
-Olvidemos el viagra, seguro que puede aguantar más de una ronda.
Me burlé y los Martini´s continuaron viniendo hasta que casi no pude contar cuantos había bebido.
-Es tarde Lizy, vámonos.- me levante tomando mi chaqueta y mi bolso, Lizy dejo unos billetes sobre la mesa y se levantó.
Le di un vistazo a la barra en donde estaban los hombres que conocíamos, pero los lugares estaban vacíos, me alivié de no tener que enfrentarlos más.
-Iré al baño, no tardo, Espérame en el auto.- Lizy despareció en el pasillo y camine al exterior despidiéndome de Rob.
Afuera estaba fresco, en algún punto de la tarde llovió y el pavimento estaba mojado, el olor a cigarrillo me hizo voltear.
Claro… ahí estaba.
Su cabello estaba despeinado resaltando los mechones de cabello blanco contrastando con el n***o azabache, sus brazos estaban descubiertos y los botones de su camisa que abrazaba sus fuertes músculos me dejaban ver un poco de su pecho, era hipnotizante.
Me vio.
Mierda me vio mirándolo.
-¿Te vas?.- me pregunto con tranquilidad mientras continuaba fumando.
-Si, es tarde y… tengo que dormir.
“¿Tienes que dormir?”
Asintió.
-De verdad deberías pensar en la oferta que te hice, es una buena oportunidad.
-Gracias señor Gross, pero no creo que deba.
Sus ojos se oscurecieron y se pasó una mano por el cabello.
-Creí que ya habíamos pasado de las formalidades.
Me encogí cuando se acercó después de apagar el fuego en el tabaco.
-Yo… de verdad no puedo aceptarlo.
Otra vez la mano por el cabello, quise ser yo quien lo hacía, me imaginé tomando su cabello mientras nos besábamos.
“Concéntrate Gisel, concéntrate”
-¿Qué tal esto? Haré que te den un tour por la nueva oficina, puedes hablar con mis paisajistas y si te gusta aceptaras.
Era una buena oportunidad ¿y por qué no debía tomarla? ¿Por Luke?
“No, porque es peligroso estar tan cerca de su padre”
-No…
Su mano se levantó de nuevo y el dorso me acaricio la mejilla continuando con mis labios y luego poniendo un mechón de cabello detrás de mi oído mientras acariciaba mi lóbulo, me quede sin aliento.
Estaba tan jodidamente cerca que pude oler el whisky en su aliento, el olor a cigarrillo solo le daban un toque elegante y sofisticado, era delicioso.
-No es una pregunta Gisel, lo harás, iras a mi puta oficina y veras por ti misma lo que puedo ofrecerte.
Espero una respuesta y apretó un poco más su agarre, no estaba pensando con claridad, todo daba vueltas y mi corazón latía con rapidez.
-Lo hare…
Me soltó y pronto me sentí vacía, el hijo de puta me manipulo.
Pero se sintió tan bien.
-El viernes, a las 5, la dirección está en la tarjeta.- volvió al tono frío e indiferente.
Entonces desapareció, dejándome sola en medio de la calle mi cuerpo se relajó cuando estuvo lejos y joder, acababa de hacer la mayor de las estupideces.
Debía alejarme de él, no ir por mi propia voluntad.
Lizy salió Millie´s, estaba sonrojada y parecía sorprendida, tomo mi brazo y me jalo a su auto.
-¿Qué sucede? ¿estas bien?.- me preocupe sinceramente por ella.
-Si… yo, parece que estoy ebria, ¿puedes conducir?
-Claro…- tome sus llaves notando su extraño comportamiento y me monte en el sedán, justo ahora no quería bombardearla con preguntas, yo ya estaba lo suficientemente jodida para involucrarme en asuntos ajenos.
Todavía podía encontrar una excusa, faltaban 4 días…
La pregunta es si Derek aceptaría un no por respuesta.