Derek. Mire el reloj en mi mano en el ruidoso bar, me hizo sentir como un imbécil querer volver corriendo a casa para ver a Gisel cuando tenía a mi hijo justo frente a mí, el chico me había odiado toda su vida y ahora me necesitaba. -Creo que cometí un error.- su voz tras un par de tragos ya era pesada. Bebí mi botella de cerveza que sabía mas amarga que nunca y pregunté. -¿Sobre qué? -Nunca debí dejarla, yo… solo creí que no me amaba. Mi estomago se hizo del tamaño de un garbanzo, me costo mucho no romper todos los vasos de este terrible lugar que olía a viejo. -Tienes que afrontar las consecuencias Luke. Me miro con los ojos de su madre, los que siempre me provocaban unas inmensas ganas de vomitar porque me recordaban mi pasado. -¿Y si vuelvo? Sé que puedo esperar a que

