Gisel. Después de una semana y dos visitas obligadas (por Derek y su tranquilidad) al hospital para revisar mi microscópica herida estoy montada en un avión en primera clase, sola. Derek tuvo que viajar dos días antes por una situación inesperada así que lo tranquilice prometiéndole que no escaparía. El vuelo fue largo y cansado, pero todo valió la pena cuando aterrice, alguien estaba esperando por mi en el aeropuerto con un cartel con mi nombre, el tipo que parecía un guardaespaldas me guió hasta una camioneta y recibí un mensaje de Derek. “¿Cómo fue el viaje? No puedo soportar un minuto más sin verte -D” Sonreí a la pantalla aún con el auto en movimiento. “Solo vine a trabajar, nada de tocar, ¿acaso no lo recuerda señor Gross? -Gisel” Esperé unos minutos más su contestaci

