Eso no es impedimento para que estemos juntos

1553 Palabras

En el mismo momento que Adrián se marchaba llegó Piedad. La monja contempló al elegante hombre con lágrimas en los ojos. - Buenos días – Saludo y paso. - Buenos días Adrián, ¡que Dios te bendiga! - Gracias. Piedad miró a la mujer parada en la puerta. Supuso que ella tenía que ver con las lágrimas de Adrián. Camino hasta la puerta y saludó, seguido preguntó. -¿Qué le dijiste? para que se marchara así - La verdad. Que se aprovechó de mi hija cuando era una adolescente y ahora le busca para seguir destruyendo su vida, aún sabiendo que ella ama a otro. - ¿Como puedes estar segura que Erika no siente nada por Adrián? - Lo sé, y eso me basta, en esta vez ayudaré a mi hija a que este con quién tiene que estar. Piedad movió la cabeza en negación. - Ese es tu problema, siempre crees sa

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR