Punto de vista de Tanya Mi piel no puede evitar hormiguear al tacto de Marco, y me pregunto por qué Marco elige apartar mi cabello de mi cuello. ¿Hay algo mal en él? —¿Pudiste conseguirlo? —pregunto. —Sí, está abrochado —responde él, y al sentir que el vestido ahora está asegurado, me doy la vuelta para mirarlo a él. Se siente extraño estar en el vestido de novia, y trato de ocultar la inseguridad que me provoca el vestido que resalta mis pequeñas curvas y realza mis pechos de manera adecuada. —¿Me- me veo bien? —no puedo evitarlo. Marco físicamente da un paso atrás, absorbiendo todos los detalles finos de mi vestido, antes de volver a mirar en mis ojos. —Creo que te ves hermosa —no puedo evitar el ligero rubor que siento subir por mis mejillas en reacción a sus palabras. Sin embargo,

