Los días fueron pasando y la situación en el imperio de las razas estaba relativamente bien. La reina de los elfos del norte consiguió llegar a un acuerdo con Celebna donde proveerán hiervas y piedras de mana de la más alta calidad a cambio de protección y entrenamiento para enfrentar las esporas como las bestias demoniacas. Sin embargo, la hija de la reina desarrollo algún tipo de apego hacia Celebna que termino mudándose a la ciudad del anillo. La chica vivía en uno de los aposentos dedicados para los aliados y contaba con toda las comodidades, pero ella no estaba conforme. En sus palabras y al ser una princesa necesitaba vivir mínimo en la casa del emperador, y si, generalmente eso ocurría en las otras monarquías. Los reyes permitían que sus homólogos vivieran o habitaran la casa princ

