El arribo al pueblo Axel fue tranquilo. Celebna no podía creer los resultados, el esperaba rechazo hacia su persona o hijo pero el sonido de aplausos de parte de los viajeros, aventureros y amigos le despejaron todos los miedos. El viaje continuo sin problemas, es más, se encontraba lleno de charlas, bromas y risas. Durante las noches Celebna se encargó de preparar la cena para todos llenando de energía y paz a los comensales. Para esto. Un hombre no le quitaba los ojos de encima. Enab fue testigo de primera mano de como el chico lo curo con solo rosear una poción en la herida y está sano casi enseguida, fue testigo del gran poder que poseía y si fuera poco observo como al sonar sus dedos levanto la barrera que los resguardo. Celebna no era ajeno a la mirada del trabajador pero le restó i

