Salí, el calor me ayudó a despertarme un poco. Afuera estaba lleno de gente ebria y coches, me llamó el tipo que vigila afuera del antro, el calvo enorme y me dijo que no era una muy buena idea que estuviese afuera yo solo a esas horas y menos, en el centro, pero no estaba pensando de forma racional en ese momento, estaba muy triste. Le dije que me iría aparte, que no esperaría a mis hermanos ni a nadie, es que necesitaba caminar, tomar aire y pensar, así que caminé un poco alejándome del lugar, pero claro, fijándome de que nadie estuviese siguiéndome, en nada me arreglaría la noche que me robaran. Las lágrimas me bañaban el rostro, no tenía ánimos de nada, solo quería desaparecer del planeta. Rápidamente bebí media botella, pero creo que lo hice muy rápido, porque lo hice en menos de una

