Es ciertamente desconcertante el hecho de que el dolor pueda disminuir con las semanas que pasaban volando, una tras otra, pero una completa porquería que los sentimientos siguiesen intactos, agujerando más mi alma rota, porque no había logrado olvidarlo y a pesar de que me doliera como el infierno, sabía que debía continuar y no dejarme morir por esto, porque no sería justo ni para mí, ni para mí familia, pero en verdad, me costaba, me costaba demasiado. Para no desfallecer, me metí demasiado en los estudios y estaba rindiendo mejor que nunca, es que jamás había sacado un promedio tan alto desde que estudio en general, pero es porque pasaba horas leyendo, incluso de más, porque quería mantenerme distraído. Llevaba demasiado tiempo sintiéndome mal y quería hacer algo al respecto, sentirme
Escanee el código QR para descargar y leer innumerables historias gratis y libros actualizados a diario


