Veinte minutos más tarde, nos detuvimos en el amplio estacionamiento de Sea World, completamente desbordado de autos. Los cinco salieron rápidamente. Me mantuve a raya, tomando mi tiempo para ajustar mi bolso mientras trataba de recuperarme. La fresca neblina de la mañana había empezado a disipar, y brillantes rayos de sol me atravesaron, calentando mi piel. Si estuviéramos bajo otras circunstancias, yo hubiera pensado que este era un día perfecto para pasarlo aquí. ---Mami, ¿vienes? --- Sophie grito sobre su hombro, volviéndome a ver desde donde Lucia y Nathan la tenían rodeada, una mano en cada una de sus manos y de pie a un metro de distancia estaba el padre de Nathan con Noah. Negando ajuste el bolso en mi hombro. ---Estoy justo detrás de ti --- Nathan sonrió en lo que solo podía

