Levanto una mano para detenerme. ---Por favor, Nathan … No. Por instinto, retrocedí y cerré los ojos para mantenerme de decir cosas que no estaba lista para oír. Pronto tendríamos que hablar y echar todo afuera. Pero oí su súplica y esta noche no la empujaría más lejos de lo que estaba lista para ir. ---Está bien. La tensión entre nosotros se disolvió y ella se movió a la acción. ---Espera un segundo --- giro y desapareció en lo que imagine era su habitación al final del pasillo antes de que regresara menos de dos minutos después con un nuevo cepillo de dientes y par de pantalones de pijama. ---Toma --- me paso el pequeño montón --- Jonás… dejo estos aquí. Mire las cosas en mi mano y luego de vuelta a Valentina, incrédulo. ¿Esperaba ella realmente que usara esto? El maldito no era

