POV LIV — Hermano, que bueno que contestas, llevaba más de una hora intentando contactarte… — la voz de Piero resuena extasiada, mi mente me recrimina por haber contestado el móvil de Luis pero, el se ha ido con Celeste hace rato, y aún no vuelve — debes andar muy distraído, solo te quería avisar que el sacerdote no pasa de esta noche, o lo matas tu o me encargo yo, sabes me he enterado después de visitarlo, que ese hijo de puta es quien habló en primera cuenta con L’fiore acerca de tu mujer y la mía. Todo cae sobre mi como un baldado de agua fría, mis manos tiemblan de repente ante el recuerdo de lo sucedido y como he tratado de dejarlo en el pasado pero las secuelas de lo vivido esa noche se me ha marcado con fuego en la piel, el móvil resbala de mis manos a la vez que en medio de un

