Pov Angie Cómo niña regañada subí a la habitación con Sami, estaba nerviosa porque debía decirle lo de mi nueva asistente, y tenía miedo y lo peor es que tengo una risa nerviosa, Sami se desvistió y se colocó su pijama se acostó a mi lado y tomo su libro que estaba en la mesita de noche. ¡Vamos Angie tú puedes! Me dije a mi misma y antes de empezar a contarle tomé una bocanada de aire. - ¿Amor? — llamé su atención y dejo su libro a un lado de la cama. - ¿Que pasa amor? — Sami me respondió. - Hoy Miriam me pidió permiso para retirarse un tiempo de la empresa porque su esposo está enfermo y necesita cuidarlo — Le conté y Sami hizo un puchero. - Pobre Miriam, hiciste bien en dejarla ir amor — Sami me respondió tomando mi mano y acariciándola con su dedo pulgar. - Pero hay un problema a

