Ocurrió una mañana, justo antes de que Ernesto se fuera a trabajar. Yo estaba tomándome mi café muy tranquila, al igual que lo hacía el propio Ernesto, cuando me di cuenta de que Susana estaba sin pantalones. La mujer tenía puesta una remera holgada, color n***o, y una pequeña tanga blanca. Ernesto no le prestó ni la más mínima atención a este mensaje, él estaba concentrado en la pantalla de su celular. Quien sí lo notó fue Claudio, que acaba de llegar a la cocina. El pibe se quedó embobado mirando el precioso culo de su madre. Hay que reconocer que Susana tiene unas nalgas muy apetecibles. Ella se paró detrás de la mesada de la cocina, la cual miraba hacia el comedor, donde estaba sentado Ernesto. Claudio rodeó la mesada y se paró detrás de su madre… para repetir lo que había hecho en el

