Sometido

1968 Palabras

¿Por dónde iba? ¡Ah, sí! Te conté sobre una morbosa escena en la que Claudio masturbó a su madre… y además Susana terminó confesando alguna de sus fantasías más humillantes. Al parecer a la mina le encanta que le acaben en la cara… y fantasea con que alguien le rompa bien el orto. Y todo indica que está buscando satisfacer estas necesidades con la ayuda de su hijo; porque el pelotudo de su marido es incapaz de brindarle placer. Perdón que me ponga tan explícita, Amelia; pero esta aventura entre una madre y su hijo me impactó muchísimo. Poder ser testigo de algo como esto es una de las mayores fantasías de todo voyeurista. Cualquiera que se excite al espiar a la gente teniendo sexo, tiene la ilusión de ver algo que está negado al gran público, algo “prohibido”. Me puse a pensar qué pasarí

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