—Amelia, no sé qué te pasa. Seguís sin hablarme y estoy empezando a sospechar que estás enojada conmigo. Espero que pronto decidas salir de tu pieza para que podamos hablar. Mientras tanto, lo único que puedo hacer es seguir con los videos. >Tengo que contarte lo que pasó con tu tía Alondra después de que, entre las dos, le chupamos la v***a a mi jefe. * * * Siempre quise que mi hermana menor se soltara un poco y aprendiera a disfrutar del sexo, y sé que no lo hizo. Vive como una monja, y vos lo sabrás muy bien. Nunca le conocí una pareja ni me enteré de que hubiera tenido aventuras sexuales… bueno, que haya tenido otra además de la que yo conozco. Porque eso es justamente lo que te voy a contar, hija. La única aventura s****l que conozco de tu tía Alondra… para que veas que al menos

