—¿Cómo estás, Amelia? —dijo Tiana, saludando a la cámara—. Hoy te voy a contar algo que tal vez te moleste un poco, especialmente sabiendo que le pasó a tu mamá… es decir, a mí. Pero antes de que saques conclusiones erradas, te comento que disfruté mucho de todo. Sí, sé que eso también va a ser difícil de asimilar. No te cuento esto para que experimentes algo parecido, al fin y al cabo vos sos dueña de tu vida s****l. Te lo cuento por el mismo motivo que grabé los anteriores videos: quiero compartir mis experiencias con vos y que me conozcas realmente. Bueno, sin dar más vueltas, procedo a contarte. Lo último que te dije en el video anterior fue que estaba subiendo por el ascensor, muy feliz de haber conocido a la mujer policía, Patricia Gómez. Sin embargo arriba, en mi departamento, me es

