Capitulo: 11

1067 Palabras
Ese dia nuestros caminos se encontraron y todo cambio. Mientras le cuento a Lina como nos conocimos mi mente viaja a aquel día cuando por accidente tropecé y caí en brazos de un desconocido. Él, me sostuvo con fuerza mientras me miraba con diversión, yo solo me quede helada por la belleza de su mirada. Ni siquiera supe cuando me ayudo a incorporarme, solo que después. Sali de mi burbuja cuando lo escuche decir que me limpiará la baba. O creo que eso fue lo que dijo, Lina, sonríe al escuchar lo que digo, también recuerdo lo avergonzada que estuve, pues aquel chico me pillo embobada por él. Recordar todo aquello, me hace retroceder en el tiempo y ver imágenes de todo lo que fue mi vida con él. Sigo contándole a Lina cada suceso de mi vida, con él icluyendo el dia que me abandono. Luego como mi enfermedad empeoro, y termine en urgencias porque mi corazón ya no resistia más. En ese entonces crei que llegaba mi hora de partir, la verdad, para mi estaba bien, dejaría todo atrás y ya no sentiría nada. Le explico a Lina el por que, él se fue, la verdad es que jamas lo juzgue yo entendí que para Sury estar ahí, cuando yo me fuese, para siempre, seria como sumegirle el corazón en lava. Yo lo entendí, pero eso no quiere decir que los hechos dejaran de dolerme. Lina me mira con reproche, diciendo que el debió quedarse no huir como un cobarde y dejarme sola… Yo solo supiro porque lo que le contare es la peor parte. ─ Lina escúchame ¿Si? No lo juzgues, yo jamas lo hice, y luego de que te diga… Toda la historia comprenderás lo que paso. Lina mueve su cabeza en señal de afirmación, mientras yo tomo fuerzas para continuar. Luego de que llegase al hospital inconsciente, con el corazón casi sin latidos. Me sometieron a una cirugía, pues milagrosamente había aparecido un donante, compatible. Eso fué lo que mis padres, me dijieron cuando desperté. Ellos decían que por fin estaba sana, que ya no tendría que depender de medicinas, porque estaba curada con un nuevo corazón. Suspiro recordando aquel día lo feliz que estuve, no porque estaba viva, sino porque eso significaba, vivir mi amor por él plenamente. ─ ¿Supiste algo de, él? Digo ¿lo buscaste? – me pregunta, Lina, yo sonrió mientras tomo un sorbo de mi té. ─ Sí, lo busque, bueno mientras estuve en recuperación, yo les pedí a mis padres que lo hicieran, ellos me aseguraron que lo haría. — Y yo les creí, pero según lo que ellos me decían cada día, era que él, había desaparecido. Me moleste porque mi madre, dijo que lo mejor era dejar todo así, pero no lo hice, yo escapé del hospital y fuí en busca de sus padres, si alguien sabia de él, ésos serian ellos. Por un momento dejo de hablar, pues mis manos tiemblan, y siento que no respiro bien, trato de enfocarme en un punto fijo pero no lo logro… Creo que estoy teniendo un ataque de pánico. A lo lejos escuchó la voz de Lina. Pero no logro entender lo que dice, pues mi mente es invadida por aquel recuerdo… La madre de Sury me habré la puerta, de su casa; luego de tocar por un buen rato. Está sale, con los ojos aguados, me mira con odio, y despreció, al verla yo no entiendo el porqué, de su mirada, hasta que ella dice la peor de las cosas. ─ ¡Asesina! Lárgate de mi casa desgraciada. – Mientas la madre de Sury me insulta, y me da dos bofetadas, no logro entender porqué me está tratando así. ─ Mi hijo, te amo tanto. Que ese amor fue una maldición para él, mírate ahora, tú estas aquí y el muerto por tu culpa. Al oírla dejo de respirar, y siento un frio recorrerme entera, el miedo se apodera de mi cuerpo, y como puedo logro hablar. ─ ¿De qué me habla? Yo, no entiendo, por favor solo vine a saber dónde está Sury. Necesito hablar con él. Una nueva bofetada cruza mi rostro, y cuando esta por darme otra, veo que su esposo la detiene. Luego me dice. ─ Mi hijo ya no está, y no lo estará nunca más, es increíble que estés aquí, después de todo. Maldigo el día en que te cruzaste en su camino, por tú culpa él se suicidó, te dió no solo su amor, si no también su vida, su corazón… Dice eso ultimo señalando mi pecho. ─ Mi hijo se quitó la vida para que tú, pudieses vivir, ese corazón sano que late en tu pecho, es el de mi hijo. Ahora largo de aquí, no quiero romper la promesa que le hice a Sury, toma; Me dice el tirando a mis pies un sobre rojo. Sin entender que es, lo tomo, con manos temblorosas, y ése ardor, en el pecho, que casi no me deja respirar. — Eso lo dejo Sury para tí, me hizo prometer que te lo daría, y ya he cumplido, ahora vete. Miro por última vez a los padres, de mi gran amor, y luego volteo. Camino por las calles sin rumbo, mientras presiono con fuerza el sobre. Uno que sé, tendrá todas las respuesta a mis preguntas. Pero ahora me cuestiono si en verdad quiero saber, nada cambiara los hechos nada me lo devolverá, y como duele saberlo... Algo frio impacta en mi rostro, entonces me doy cuenta que casi no podía respirar, y que estuve a punto de desmayarme. Fijo mi vista, en Lina, que me mira aterrada y yo solo trato de estabilizar mi respiración, y tratar de calmar el temblor, en mi cuerpo. Hacía tanto que no tenía estoy episodios, donde mi mente se funde en mis recuerdos, y yo solo empiezo a tener estos ataques, que ya hacia mucho se habían ido. — Dios, Moly, me asustaste, trate de hacerte, volver en si, pero tú solo temblabas, y la mirada la tenías perdida, como si no estuvieras aquí. — En verdad lamento, haberte presionado, yo… Lo siento. Ambas nos quedamos en silencio, no digo nada, y ella tampoco, cosa que agradezco, hasta que Lina decide hablar de nuevo. Yo solo escucho atentamente. — Usa ése dolor, para seguir adelante, úsalo como fuerza para sostenerte.
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