Salió el muchacho a buscarle, y le pasó al palacio y buscó a su padre, y le dijo, ―Mira padre, quien ha venido a visitarnos, ¿das tú permiso para que viva aquí con nosotros una temporada? El Rey que hacía tiempo que no sabía nada del muchacho pero que le temía dijo, ―Que esté con nosotros ―Y así pensó que teniéndole cerca le podía vigilar mejor. Y estando pensando en esto, apareció el jefe del ejército, y David le dijo, ―Mi Señor, no gastéis más dinero en pagar a mis vecinos en vigilar mis pasos, pues el Rey me ha dicho que puedo vivir un tiempo en palacio. El ministro se puso colorado y todos rieron. Y esto pasó durante algún tiempo que, estuvo viviendo en el palacio, y por la mañana temprano salía a recorrer el pueblo y hablaba con todo el mundo, y al cabo de unos días todo el mun

