»Así os digo, si venís conmigo y me servís os llevo a donde está el oro, y damos un solo golpe, podemos ser ricos para siempre y como lo podemos dar por sorpresa, aunque sean más que nosotros merecerá la pena, pues el premio es mucho mayor. Todos dijeron que les parecía bien y que le seguían. ―Pero tenemos que dar un asunto por sentado, el que manda soy yo ―dijo David. Se adelantó el jefe y dijo, ―Ese soy yo y si yo digo que te seguimos mi palabra vale, pues los demás me obedecen. Le pareció bien a David, y dijo, ―Entonces, ¿qué pinto yo aquí si tú eres el jefe?, dinos ¿dónde tenemos que ir?, pues se supone que el jefe es el más inteligente y el más fuerte y el que mejor sabe luchar, así como estoy de acuerdo, vamos a hacer una cosa, haremos unas pruebas y el que gane trabaja para el

