Capítulo 9

1741 Palabras
Todo está calmado, me encuentro en mi consultorio leyendo unos exámenes, me levanto ya que tengo que ver algunos pacientes de urgencias y en eso mi celular suena, es mamá y contesto de inmediato mientras salgo directa a mi rumbo. -Hola mamá. -Hola Cariño, cómo estás? -Bien mamá. -interrumpo algo. Sonrío. -Claro que no, como crees, iba a ir a ver unos pacientes, pero no hay problema. -Cariño, qué vas a hacer este fin de semana. Me detengo. -Nada, por qué, no me digas que vas a venir. El hecho de pensarlo me emociona. -Voy a ir con Erik, ya que papá estará ocupado. Quería ver a papá, pero entiendo que es un hombre leal en su trabajo y no le gusta faltar a nada de este. -Me avisan en cuanto lleguen, yo voy por ustedes. -Bueno cariño, cuídate, nos vemos este fin de semana. Me siento muy contenta, verlos de nuevo, me dará mucha alegría, espero que se queden si quiera 1 semana. ~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~°~° No veo la hora en que mamá y Erik vengan a visitarme, no sé exactamente si vienen hoy o mañana, saco mi móvil de mi bolsillo, pero al instante, se activa la alarma de código azul, por lo que echó a correr. En cuanto llego, veo que urgencias se encuentra repleto de heridos, al parecer un accidente de un bus, me pongo unos guantes, tapabocas y comienzo a trabajar. Entre los heridos hay un chico de escasos 15 años, voy directa dónde el, le tomo los signos vitales, no se encuentran muy bien, inspecciono cada parte de su cuerpo, cuenta con fracturas no muy graves, después de estabilizarlo, este despierta. -¿Dónde me encuentro? Volteo a mirarlo, estaba inmersa en su historia clínica cuando me habla, la dejo a un lado mientras la enfermera le pone líquidos. -Tranquilo, estás en el hospital. -Qué ha pasado?. Suspiro y luego tomó aire de nuevo. -¿No recuerdas nada?. El chico me mira a los ojos, parpadea unos instantes. -Me duele mi pie derecho. Mmm ... es mejor explicarle. -Has tenido un accidente y te lastimaste la pierna, pero tranquilo, todo ya está en orden, por el momento descansa, te pondremos un medicamento para el dolor. Me sonríe. -Esperemos unos exámenes y ya veremos si te puedes ir para la casa o te quedas otro par de días. Le doy las indicaciones a la enfermera y salgo, directa a cirugía ya que oigo por el parlante mi nombre, me quito los guantes y voy directa al lugar donde me llaman. El otro caso es otro niño de unos escasos 9 años, se encuentra muy grave, en cuanto comenzamos la operación, el paciente fallece, ya que tenía múltiples fracturas y su corazoncito no resistió. Me quito los guantes y me inclino a llorar. Me da algo de impotencia no poder hacer más por las personas, es la primera vez que se me muere un paciente y más aún es un niño. -Hora de la muerte?. Alguien contesta, pero no presto atención. -Hay que avisarle a sus familiares. Dice una de las enfermeras. Me levanto, limpio mis lágrimas. -Voy yo. Tomo todo el valor posible y voy directo a la sala de espera. Allí se encuentran sus familiares. Estos al verme corren hacia mí, de mi boca no salen palabras, solo niego con la cabeza y agachó la mirada, en estos casos debo ser fuerte. Todos se desbordan a llorar y no quiero quedarme en este lugar, por lo que me dirijo al salón de médicos. Allí está Betty. -Menudo día, no?. -Me encuentro un poco cansada. Betty corre y me abraza. -Me he enterado de lo que pasó, eso es pan de cada día. Lágrimas ruedan por mis mejillas. -No pude hacer más por Él. Mi amiga me abraza más fuerte. -Hiciste lo que estaba a tú alcance. Niego. -Podía haberlo hecho mejor. Sé separa y me mira. -No es tú culpa, no te sientas culpable por algo que él destino quiso que pasara. -Y cuándo podremos desafiar el destino. -Eres muy dramática. -Es solo que ver morir a un niño es tan abrumador. Lágrimas siguen cayendo por mis mejillas. -Vamos Soph, ánimos que te necesitamos para más batallas que vienen. Haciendo y limpio con mis manos las lágrimas de mis mejillas.- Vamos no llores más, ya tienes la nariz como un pipón y los ojos hinchados, que más quieres?. Sonrió. -Tienes razón. Me levantó, voy al baño y me lavo la cara y me maquillo un poco. Me recojo el cabello en un moño y me dirijo a terminar mi turno el cual es muy pesado, ya que cada minuto, llegan más heridos. En cuanto llego al hotel, es casi medianoche, inspecciono el celular y tengo algunos mensajes de Andrw, no tengo ni fuerzas ni ánimos para mirarlos. Dejo el celular en cualquier lugar y me meto a darme un baño, en cuanto salgo, me pongo algo para dormir y me tumbo en la cama quedando dormida al instante. ^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^~^ Me despierto con él sonido de mi celular. Lo cojo y es un mensaje de mamá. -Hola cariño, te aviso que ya hemos salido. Miro la hora, él mensaje ha llegado hace 2 horas y apenas pita este aparato. Mierda!!!. Me levanto de sopetón, lo que me provoca un leve mareo, haciendo que me choque con la pared. Corro al baño y me pongo la ropa del día anterior. Me lavo la cara, me suelto el cabello y mientras lo peino, rápidamente con mis manos. Bajo a la recepción y reservo otra habitación, por suerte es la de al lado de la mía, cojo un taxi y me encamino al aeropuerto. En cuanto llego, miro el tablero de los vuelos que han llegado, pero no veo el de mamá, por lo que me relajo un poco, me dirijo a la sala de espera, cojo mi celular y tengo una llamada de Andrw. Le llamo de nuevo y este contesta al segundo tono. -Hola princesa, cómo has amanecido. -Bien, ¿y tú cómo te encuentras? . -Bien, porque ahora sé que estás viva. Dónde estás?. - Resolviendo unos asuntos. -A interesante, la señorita misterios. Sonrió, miro hacia el tablero, noto que el avión de mamá, ya llegó. -Debo colgar, luego hablamos. -Está bien cuídate. Me levanto de la silla y me encamino a esperar a mamá y a Erik. Los minutos se me han hecho eternos. Para ser día sábado, hay mucha gente en este lugar. Busco a mamá, es imposible, no sé si el tiempo está lento, o tan solo es mi mente la máquina, estoy ansiosa por verlos, a pesar que hace escasos días me fui de casa, para mí ha sido una eternidad. Me quedo mirando las escaleras de ingreso, pensando que hubiese sido mejor hacer una gran pancarta con el nombre de ambos, sonrió y meto las manos en los bolsillos ,en el instante siento como alguien me coge por la cintura y me alza haciéndome pegar un grito y Erik sonríe. -Bájame tarado. A pesar de ser mayor que mi hermano, este es mucho más alto que yo, mide como 1.80 cm, en realidad no sé. En cuanto estoy en suelo, me abraza, mientras intento destapar mi cara ya que todo mi cabello está en ella, cuando termina el torturante abrazo, levanto mi vista, él pasa la mano por su melena negra revuelta, en eso es en lo único que nos parecemos. Lleva puesta una camisa a cuadros abierta, dejando ver su camisa sencilla negra, tiene unos vaqueros negros y unas Adidas del mismo color, si no fuese mi hermano, fijo, lo tuviera en mi lista de hombres guapos. -¿Y mamá?. Busco por todos lados. -No ha venido. Lo miro unos segundos y luego dirijo la mirada a la elegante señora que se aproxima a nosotros. Está vestida de blanco, lleva gafas oscuras y su corte de cabello, es muy favorable. Corro a su encuentro y esta me envuelve en sus calurosos brazos. Por cosas de la vida hasta mamá es más alta que yo... -Mamá, estás encantadora. Me coge de las manos y se aparta un poco. -No más que tú, aunque se te nota que te hacía falta mamá. Le abrazo y los tres nos dirigimos en busca de un taxi. En cuanto llegamos al hotel, le invito a almorzar. Estos ascienden contentos. Durante el almuerzo, hablamos de lo pronto que está mi hermano de graduarse de la secundaria, lo hará el próximo verano, me siento orgullosa de él. Erik también me cuenta que para sus 18 años, espera hacer la mejor fiesta del mundo, y que por supuesto, yo estoy invitada. Durante su narración, mamá pone los ojos en blanco. Esto es lo que más extrañaba. Estar en familia. Subimos a las habitaciones. Mamá se queda conmigo y mi hermano se va a la otra, aunque se une a nosotros a los pocos segundos. Mientras descansamos mi celular suena y Erik lo coge. -¿Quién es Andrw?. Doy un salto y le quito mi teléfono de las manos. -En... un amigo. Mamá me mira, al igual que Erik. -Contesta, dice mamá. Miro mi móvil que suena de nuevo. -No es nada importante, ¿qué tal si vamos a conocer mi apartamento?. Mamá se siente emocionada. Uff, bueno, estás aprendiendo a evadir el tema. Dice mi subconsciente. -Yo paso. Dice mi hermano, mientras saca su celular. -Tú te lo pierdes. Le dice mamá y salimos del hotel. Llegamos al apartamento, mamá lo recorre sin decir nada. Muerdo mi labio inferior esperando algún comentario de su parte. Pero no lo hace. Esta Inspecciona cada detalle, toca sus paredes y luego se va hacia la terraza, saca el celular de su bolso y hace un par de llamadas. En cuanto cuelga, me sonríe. -Me gusta el apartamento y me encanta la vista, ahora acepta mi ayuda si quieres venirte a vivir lo más antes posible a este lugar. La cojo de las manos y la miro a los ojos. -Mamá, para eso quería que vinieses, no podría lograr algo así sin tu ayuda. Esta me abraza. -Está bien, sígueme. -¿A dónde vamos?. -Es una sorpresa!!...
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