-Princesa... levántate... Abro mis ojos. -¿Qué hora es? -Te dije que debíamos madrugar. Miro a mi alrededor y noto el desastre de habitación. -¿Y por qué? -Es una sorpresa. Dice mientras sale de la habitación. Me levanto como puedo y después de estirarme y bostezar, me meto al baño a darme una larga ducha Cuando salgo noto que el cuarto está arreglado, cada cosa que usamos ayer se encuentra perfectamente en su sitio. Sobre la cama está una linda sudadera negra, vaqueros igualmente negros y un tenis blanco, me arreglo y dejo mi cabello suelto. Bajo y me encuentro a mi Chico con el diario en la mano, me acerco y en la cocina está una señora preparando el desayuno. Miro a Andrw y sonrío al verlo vestido igual a mí. -Hola. Me siento a su lado. -Buenos días princesa. -¿Cuál es

