Entro a la cocina con un terrible dolor de cabeza, me siento a la mesa y comienzo a comer cereal, en ese momento entra papá y mi hermano. -Hola Soph. Le saludo con la mano y continúo comiendo. -Veo que ya sé que han arreglado. Dice papá mientras mira el diario. Ambos sonreímos. -Solo hablamos como personas adultas. Digo entre cada bocado que doy, estoy hambrienta, no comía nada desde antes de venirme para acá. -Sí, mi hermana me acompañará a la fiesta de esta noche. -Y si te sientes bien para ir, mírate, tienes unas ojeras que ni puedes con ellas, se te ve cansada y... -Sí mamá. Le sonrío y me levanto directamente a mi cuarto, quiero darme un baño y quizá más tarde salir a comprar algún vestido para la fiesta de esta noche. Después de descansar el resto de mañana, decido arregla

