Me despierto algo asustada, estiro mi brazo para ver si mi chico está a mi lado y allí está, me tranquilizo un poco y vuelvo a acomodarme. Sus brazos me rodean y siento qué se incorpora un poco, abro los ojos y descubro mirándome tiernamente. -Buenos días princesa. Su voz adormilada, es el mejor sonido qué he escuchado en esta vida, tiene un grado de picardía, ternura y es algo sensual. -Hola. Me estiro un poco y de repente siento sus labios sobre los míos. Como auto reflejo, mis manos suben a su alborotado cabello, halo de éste y él gime, luego se monta encima de mí y se queda mirándome un buen rato. Me ruborizo, me intimida, muerdo mi labio interior y él sonríe, su mirada penetrante hace que mi entrepierna reaccione. Creo que se da cuenta ya que se levanta y antes de meterse al bañ

