—Que es lo que pretendes —Apenas escucho como su padre cerraba la puerta dejándolos solos, se lanzo sobre el y comenzó a golpearlo, lanzándole los gritos con enojo uno que otro golpecillo, el no hizo nada por defenderse— no me engañas vienes y me dices una cosa a mi luego vas con mi padre y le llenas la cabeza con quién sabe que, dime ¿qué hablaste con él en la mañana?, ¿como es que te lo he echaste a la bolsa? ¿sabes que? No, no me digas nada, eres un embustero, traidor sabía que no podía confiar en ti y yo aún así preocupada por qué no dormiste bien ahí en mitad del piso pero te quitaré el saco y dormirás sobre la alfombra te lo prometo … ¡Que! ¡¡que!! ¿Por qué me miras así? Ella discutiendo y él en estado gracioso. Pero no podía estar de otra manera siempre que su esposa discutía ter

