Noto con más detalle sus músculos antes de que se acostara sobre ella. Lo abrazo por la cintura tocando la espalda desnuda, sosteniéndose de el la yema de sus dedos rozo la pequeña cicatriz de la herida —Tar…—por un momento recordó que se lastimaría ante el esfuerzo pero no tenía voluntad de frenarlo, y no sabía cómo hacerse escuchar, Ayhan Tenía una habilidad increíble para conducirla sin piedad hacia un océano de sensaciones que deseaba llegar a un culmen y a la vez deseaba que no se detuviera jamás, con una agilidad impecable la dejo sin prenda alguna, demostrando cuánta experiencia lo clasificaba en el típico don Juan. A pesar de eso no dejaba de ser cuidadoso de acariciar con delicadeza su cuerpo de recorrer sus labios por sus brazos incendiado su piel y provocándole mayor excitación

