La pareja estaba en la oficina de Mesut, con una par de carpetas negras, había hablado poco de lo que sucedió entre ellos pero el juego de miradas y sonrisas cruzadas era cada día. Hasret estaba ilusionada, nunca se había dejado llevar por sus sentimientos y ahora simplemente no lo había podido evitar, Al estar cerca de Tarkan su mundo tenía otra perspectiva incluso sus ideas fluían mejor. “No tenías le remota idea de que te falta algo hasta que de pronto ahí estaba él” así definía ese sentimiento. Y no se desidia a confiar en él pero su corazón tenía la habilidad de gobernarse solo y golpear su pecho en su presencia. —Di una vuelta por el casino, tengo que reconocer que lo estás haciendo muy bien — con una sonrisa Ayhan agradeció el cumplido —Si, de hecho me encantaría que me dejaras ma

