Entro y tomo el pequeño artefacto en sus manos, era bonita como nunca había visto observo la habitación, estaba bien arreglada, pero no recordaba de quién era, parecía de una mujer. —Es hecha a mano — la voz de Tarkan la hizo girar estaba detrás de ella. —¿De quién es esta habitación? No debemos estar aquí… —De mi hermana hace años que no vive aquí.. —Es hermosa..—la música cesó y la puerta produjo un golpe seco. Hasret brinco —No tanto como tú – llegó hasta ella y tomo sus manos —es un obsequió para ti. —Es muy … —El quiso darle un beso pero ella lo rechazó —No, Tarkan has sido muy amable y te lo agradezco, solo que no es un lugar en que debemos estar —Ella volvió atrás pero el suavemente puso el brazo para no permitirle salir. Cada segundo que estaba solos se ponía más tensa

