No era normal la atracción que esa niña le provocaba, era una mezcla de curiosidad misterio y miedo lo que le llenaba de marañas en la cabeza, buscaba su mirada lo hizo durante toda la boda de Ayhan y lo hizo durante el viaje en el avión. Recordaba la suavidad de su piel, el aroma de su cabello, la tuvo en sus brazos solo unos minutos y pareció que esos segundos fueron perpetuos algo quedó impregnado en él tan aferrado que no lograba desprender de él. —No hagas caso — detrás de Kivanç salió Sam con un plato de comida. —Es un poco amargoso pero en el fondo es un buen chico, si aprendes a ganártelo te tratara como a todos Podrían llegar a ser muchos incluso amigos— tomo el plato de comida, olía bien. Desde niño se imponía, conseguía el respeto de todos pero nunca su amistad no tenía por

