Por la mañana Dilara estaba en el hospital esperando poder saber de su hijo, ella no vio prudente quedarse al igual que Mesut y que Gizem, está última estaba satisfecha de ver la voluntad que tenía Hasret. Dilara entro a verlo unos minutos, el carácter de este hombre era muy diferente a su hijo Tarkan, fue comprendiendo la diferencia entre uno y otro. Ayhan era más cálido y apegado. Le susurro al oído que se recuperara, por qué deseaba conocerlo más y le debía mucho antes de que la vida se lo arrebatara. Le ofreció a Hasret quedarse ella para que fuera a descansar. Pero no acepto su petición, estaba cansada era evidente en su rostro; bostezaba y sus ojos se cerraban, le dolía la espalda por la mala posición en que habia tenido que dormir, entremetió sus dedos el sedoso cabello de su espos

