La noche no había ido mal, pues pude dormir bastante para compensar la falta de sueño de la noche anterior, y dar descanso a mi cuerpo tras un día bastante movido y de mucho follar. A las 06:00, Sara llamó a la puerta, en solitario, con el uniforme de asistenta y la máscara puestos, y la bandeja con los 3 cafés que le había pedido que subiera a la habitación principal de la casa de Lara, la noche anterior. Por suerte para Sara, no se había derramado nada de los cafés, sin decirle nada a Sara, porque no me iba a poder oír de todas formas, debido a los tapones en los oídos, Sara se fue a la cocina, a empezar a preparar el desayuno junto con Pilar y el resto del personal de servicio. A Irene le costó un poco levantarse, así que, le tuve que dar una bofetada para que aprendiera que, si n

