Llegó al supermercado después de una noche donde mi hermano parecía decir puras incoherencias sobre que yo tenía la culpa de que estuviéramos en bancarrota, gracias a su borrachera. Mi madre me llama por teléfono preocupada por la demanda que mi cuñada levanto en contra de mi hermano y pidiéndole no solo el divorcio sino una pensión alimenticia muy alta. Trato de tranquilizar a mi madre y le propongo enviarle mis últimos ahorros para que mejor se quede en la ciudad por si necesita algo mi padre o los doctores, aunque no está convencida al final accede para estar más tranquila. Voy en camino al trabajo y mi hermano Diego me alcanza en el camino donde aprovechamos para platicar sobre nuestros padres. Al llegar veo que Carlos ha venido a abrir el supermercado como cada mañana, yo acostumb

