Hace más de media hora que Paul no me quita los ojos de encima, James da la clase como si nada sucediera, como si no le importara mientras que Cassandra habla con Charlotte y sus amigas. No puedo seguir así, me pone demasiado nerviosa. Me incorporo, tomo una fuerte inhalación sabiendo que no servirá de nada y disculpándome con el profesor salgo a toda prisa del salón. Salgo de la escuela rápidamente, prácticamente estoy corriendo por las calles como una loca y la verdad es que no me importa. Estoy más que segura que Paul sabe sobre James y yo, sabe que algo tuvimos y el miedo se apodera de mí. No sólo por lo que pueda pasarnos a ambos sino también qué sucederá si Aidan se entera de nuestro último encuentro. Desesperación. Esa es la palabra. Corre por mis venas y se instala en mi siste

