—James... — jadeo sintiendo como me besa. —Shhh... — ríe —Van a escucharnos. —Lo siento... — susurro gimiendo. Me embiste lentamente, me mantengo aferrada a él y mis piernas en sus caderas, es lo más excitante que he hecho en la escuela y todo por un capricho de mi profesor – que se supone es el "adulto maduro"—. Unas cuantas embestidas más y termino sintiendo los espasmos por mi cuerpo, suspirando sonoramente y con ganas de acostarme en su pecho, pero en lugar de ello debo volver a clases ya que el receso va a terminar pronto. Digamos que utilicé el horario de mi almuerzo de manera más creativa y el lugar dónde llevamos a cabo nuestro encuentro es el baño de maestros, ese que no es muy frecuentado por estar alejado de los salones principales. —Jamás me cansaré de ésto— jadea besándo

