Mateo: Camino hacia el estacionamiento, del edificio donde trabaja Lex. Aun no puedo creer que ese abogado imbécil, se halla atrevido a insinuar que me conocía. Si de verdad supiera todo lo que paso en Boston, estoy seguro de que no se atrevería a decir lo que dijo. Esta muy equivocado si cree que puede conmigo. Me subo al taxi y le entrego la dirección del hospital. Luego de 20 minutos en el taxi, por fin llego. Me dirijo hacia los vestidores, para buscar mi uniforme clínico. Me visto rápidamente, cuando estoy atando mis zapatillas de clínica y escucho en los altavoces. ¡Código Azul, en el cuarto 23! ¡Código azul, en el cuarto 23! Corro en dirección al cuarto que están avisando de la emergencia, y veo a una mejer desesperada, porque su marido ya no está respirando. —Saquen a la

