Capitulo 20

1438 Palabras
–¿Estas preparado para tu postre?. –¿Hiciste postre igual?. –Jajaja no tonto – alzo sus cejas, con una sonrisa traviesa. –Ohh, hoy no Sel. –Caleb, no seas aburrido. Camine hasta el sillón, y me eche a ver televisión. Selena, me siguió pero se arrodillo frente a mi.  –Sel, enserio. –Tu solo relájate. No tienes que hacer nada. Bajo mi pijama y comenzó a masturbarme. Luego de un rato, beso mi m*****o antes de introducirlo en su boca. La mire y ella me miraba fijamente. Cerro mis ojos tirando mi cabeza hacia atrás. –Que bien lo haces. –¿Te gusta?. –Dios me encanta, no pares. Selena siguió masturbándome hasta venirme dentro de su boca. Sentí un peso menos sobre mi al eyacular. Mi cuerpo se relajo por completo, Selena satisfecha con un sonrisa se sentó a mi lado. –Eres una gran amiga- acaricie su muslo. –Lose, no tendrás a nadie como yo. Admítelo. –Lo admito – no era del todo cierto. Habían mejores. Vimos una película y luego de eso, fui a dejarla a su casa. Para cuando volví eran las 1ª.m, mañana era ultimo día de clases, luego de eso tenia Boxeo, y en la noche saldría con Amy. Tenia que pensar donde llevarla, quería divertirme, hace dos años que no iba a un club de Los Ángeles. A la mañana siguiente, como de costumbre me levante y fui por una ducha, me vestí. Fui a la cocina por desayuno y luego de eso me fui a la prepa. Una vez llegue, aparque mi auto en el estacionamiento. –Caleb. ¿Qué tal? –me saludo el grupito de Brithany. –Hey – hizo un gesto de saludo con la cabeza. –Has estado algo, distante desde que llegaste de Londres. Ya no eres el mismo. –Todos cambian Brithany –mala suerte la tuya que sigues siendo la misma zorra de antes. –Si, yo igual cambie. Me fui a operar las bubis a cuba, ¿Te gustan? –no me había fijado lo grande y exagerada que estaban. –Ya lo note. Me fui con los chicos que como de costumbre estaban en el patio trasero. Los salude y platicamos un poco acerca de lo que paso ayer con Amy y como ellos disfrutaron y la pasaron bien con "sus" amigas. Derek estaba con su grupito y el de Amy, y por supuesto ambos se besaban. Amy de vez en cuando me miraba. Las primeras dos clases transcurrieron normal, y ya salíamos al recreo del almuerzo. Supuestamente nos juntaríamos con Amy en nuestro salón, así que me despedí de los chicos y fui a esperarla allá. Para cuando llegue ella aun no lo hacia. Espero cerca de 15 minutos, y el recreo ya estaba por terminar. Dispuesto a rendirme e irme vi su silueta caminar desde lejos. Le haría pagar todo el tiempo que me hizo esperarla. Me escondí tras unas cajas dentro del salón. Pocos segundos después ella apareció por la puerta. –Caleb, ¿Estas ahí? – hablo ella. Permanecí callado en mi sitio. Giro sobre sus talones para irse, salí silenciosamente del escondite y camine unos pasos tras ella antes de sorprenderla. La tome de las caderas y susurre en su oído un Boo. –Eres un tarado, me has asustado Caleb– comencé a reír y ella solo me miraba con diversión. -Te esperé por mas de diez minutos. -Para lo bueno hay que esperar. -Tienes toda la razón. Pero a ti podría esperarte toda la vida -Ok no exageres -Amy caminó dentro del salón nuevamente. -¿Te vio alguien entrar? -Nadie. -Este es nuestro escondite, no me gustaría que alguien mas lo use- tome su suave y delgada mano. Ella cedió. -Tu hermanita debe de estar grande. Cambio de tema alejándose de mi y caminando entre las sillas. Me gire a verla. -Si, Banu se llama. Tiene dos años ya y tiene todo un genio. -Me imagino. -Mis padres adoptaron. A una niña, es encantadora. Es parecida a mi y me extraña tanto eso. Tiene doce años. -Debe ser muy linda. -¿Acaso me encuentras lindo?. -No lo niego. -¿Que planes tienes para tu futuro?. Luego de que acabe todo esto. -Estudiare masoterapia, mi sueño es tener un spa en un lugar lleno de naturaleza. - Me gustaría probar tu mano algún día Amy carcajeo. -¿Tu que tienes pensado para tu futuro?. -Irme. -Volveras a Londres. -Me ire a Tailandia. Quiero ser un aventurero. -No puedes no querer nada. -Administrare la empresa de mi padre. Después de todo no tengo pensado en nada mas que vivir en Tailandia y quedarme con el negocio de mi padre. -Eso esta bien. -A pesar de todo Amy, te extrañe demasiado. Nunca image que volveríamos hablar. -Yo tampoco imagine volver a verte. Te fuiste de sorpresa. -No quería causarte mas problemas, y menos que sufrieras por mi culpa. -Dereck me ayudo bastante a superarte. -Dereck es un estúpido -No lo es Caleb. -Debemos irnos ya. -Vámonos, salgamos de la escuela. -Tenemos que ir a clases. -Las clases comenzaron hace bastante rato Amy, es la última clase y ya la perdimos. -Dereck me es... -Olvídate de Dereck unos segundos Amy. Me acerque a ella lo bastante para ver su mirada. Sus ojos un tenían ese brillo peculiar. -Estamos solo tu y yo. Al carajo los demás -tome su mano y la acaricie. Ella trato de soltar mi agarre pero no lo logró- ¿Por qué me evitas?. -Caleb. -Amy de los días que hemos quedado aquí, me has mirado un par de veces. -Si no quieres nada y te incómoda que nos veamos. Entonces dímelo y ya. No quiero que te sientas obligad.... -sus labios impactaron con los mios. No me esperaba esa reacción de ella. Se alejó rápidamente y camino a la entrada del salón. Corrí hacía ella la giré hacía mi. Junte nuestros labios, ella enredo sus brazos en mi cuello ala vez que yo la acorralaba contra la muralla. Nos extrañábamos tanto, y todo fue tan inconcluso. Nos necesitábamos el uno al otro. Nuestras lenguas chocaban y era una batalla entre ambas. Dios como necesitaba de ella. Nos separamos, pero solo nuestras bocas. -Extrañe tanto esto nena. Ella volvió a juntar nuestros labios. En un beso un poco más ardiente. Una de mis manos estaba en su cintura mientras que la otra bajaba a su cadera. Le di un leve apretón, ella jadeo bajo. Mi pulso estaba a mil por hora mismo. Amy enredó una de su mano en mi cabello. Pidiendo que no parará. Yo tampoco queria eso. El celular de Amy comenzó a sonar. Pero está no quería atenderlo. Volvió a sonar. Nos separamos. Antes de contestar calmo un poco su respiración. Mientras Amy hablaba con Dereck por teléfono, de que se había ido a casa porque se sentía mal. Yo me arreglaba el cabello. Mis labios estaban calientes y palpitaban. Inconscientemente sonreí mientras la miraba pasearse por el lugar mientras hablaba con su novio. Para cuando colgó se acerco de nuevo. -Yo lamento lo ocurrido - comencé hablando. Era ella o yo el que tenia que disculparse, y no queria que ella se sintiera culpable por lo que paso. -Yo igual lo lamento Caleb. Es... No esta bien esto. No puedo fallarle asi a Dereck -Te entiendo Amy. Yo cause esto y lo siento -carcajeo avergonzada. -Mas bien ambos. -¿Sigue estando todo bien entre ambos?. -Si. Solo olvidemos esto -¡Auch! Eso dolió. Caminamos fuera del lugar mientras hablábamos. Para una vez que llegamos al estacionamiento. -¿Aún sigue en marcha lo de está noche?. -Si. -Bien entonces, nos vemos. -Nos vemos. -Pasare por ti a las nueve. Intercambiamos números y cada uno subió a su carro. Me fui a las clases.  Me estaba gustando lo de boxeo, en cierto punto me hacía despejar mi mente. Estaba ansioso de llegar a casa para prepararme para la noche. Y para cuando dieron las siete y la clase dio por finalizada me despedí de mis compañeros y me fui a casa. Una vez llegué comí algo, porque tenía un hambre horrible. Y me fui a bañar.  Me vestí Y rocíe demasiado perfume en mi cuerpo. Tome mi billetera, celular y llaves del auto antes de salir. Antes de salir a buscar a Amy, le marqué a su celular para pregúntale por su dirección y si estaba lista. Ya eran las nueve y cuarto cuando estaba aparcado fuera de su casa. Amy le dijo a Dereck que saldría con sus amigas, y este se quedo en su casa. De otra forma tendría que a verme aparcado en otro lado. La puerta de la casa se abrió y Amy salió con una sonrisa. Se veía hermosa. ¿Queria proocarme de esa forma? La vi caminar hacia mi -Te ves hermosa. -Gracias igual tu -se acerco a mi para depositar un beso en mi mejilla -y hueles bien - ella olía bien igual. Me calienta verla así. Pero tranquilo Caleb. Solo son amigos. ¿Y el plan?. Al carajo el puto plan, nunca funciono de todos modos. -¿Vamos ya? -Abrí la puerta del copiloto y ella se sentó. Rodee el auto a mi lugar. -¿Donde vamos?. -¿Quieres bailar?. -Suena genial. Una vez llegamos al antro, nos bajamos del auto y caminamos a la entrada. El guardia me miro con cara de pocos amigos. Saque mi credencial de la billetera y la mostré. Ahora nos ahorramos la fila y entramos. Gracias a Luke que me consiguió una.
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