Capítulo 8: El Ultimátum —¿Qué hacías anoche fuera de casa? —La voz de Teresa cortó el silencio del comedor, afilada como un cuchillo. Lucía, que apenas había tocado el pan tostado en su plato, levantó la vista. Era viernes por la mañana, horas antes de la gala de los Valtierra, y la tensión en la casa de los Morales era un cable a punto de romperse. Teresa estaba de pie al otro lado de la mesa, con los brazos cruzados, mientras Raúl leía el periódico, fingiendo no escuchar. Clara, sentada junto a él, esbozaba una sonrisa que no llegaba a sus ojos. —Salí a caminar —respondió Lucía, manteniendo la voz firme, aunque su pulso se aceleraba—. No es un crimen. —No me hagas repetir la pregunta —espetó Teresa, dando un paso hacia ella—. Clara te vio regresar tarde, mirando a todos lados como s

